Salas vacías (I)

REPORTAJE SOBRE LA SITUACIÓN DE LOS ARTISTAS SALVADOREÑOS ANTE LA PANDEMIA DEL COVID-19

Aunque la pandemia del COVID-19 no ha terminado, muchos ya hablan de la crisis que se avecina. El sector cultura no se salvará de esta. Revista Café irlandés platicó con artistas nacionales de diversos rubros para conocer sus preocupaciones a futuro, así como sus propuestas para sobrellevar la situación. 

Por: Felipe A. García*

Revista Café irlandés platicó con artistas salvadoreños de distintos rubros para conocer cuáles son sus preocupaciones a corto y largo plazo tras la actual crisis sanitaria del COVID-19. En el siguiente reportaje, dividido por entregas, hablaremos con músicos, cineastas, actores de teatro, pintores y escritores sobre cómo está incidiendo en sus proyectos artísticos la actual pandemia, cuáles son sus preocupaciones y qué le propondrían a las entidades culturales del país para salir adelante de esta crisis. Estamos conscientes que no todas las profesiones artísticas estarán representadas en este reportaje; sin embargo, creemos que será una muestra significativa para comprender la actual situación del arte en El Salvador.  

En esta primera entrega, hablaremos con Marcelo Avilés, vocalista de la banda salvadoreña Stein, para conocer sus opiniones sobre la situación de los músicos independientes en nuestro país. 

MARCELO AVILÉS

Músico independiente y vocalista de la banda Stein

STEIN es una banda de covers salvadoreña con seis años de trayectoria. Surge tras la desintegración de la agrupación Sobre Tierra, intérpretes del tema No volverás. Fue tras la oportunidad de tocar en vivo en un bar local, cuando Mario Rivera, guitarrista y miembro fundador de Sobre Tierra, invitó a Marcelo Avilés a formar una nueva banda de la cual sería vocalista.

Desde entonces, Stein se ha logrado posicionar en la escena musical del país  como una banda de covers gracias a sus tributos a The Doors, Depeche Mode, Pet Shop Boys, INXS, entre otros; los cuales son presentados en distintos bares de El Salvador, siendo esta dinámica su principal fuente de ingreso. 

“Nosotros no vivimos del día a día, vivimos del fin de semana a fin de semana. Presentarnos como Stein es un trabajo que, gracias a Dios, siempre hemos tenido. Nos permite tocar de jueves a sábados. A veces solo los viernes y sábados. Eso ya nos ayuda a sacar el dinero para el supermercado o pagar recibos”, explica Marcelo Avilés.   

Aunque en los inicios de la agrupación cada integrante tenía su trabajo estable, algunos miembros de la banda decidieron dejarlos para dedicarse a la música, tal como es el caso de Marcelo. 

“Este bajón nos ha afectado a los cuatro. Creo que el único que está medio solvente es el baterista, quien siempre ha tenido un trabajo fijo. Porque, para mala suerte de Mario (Rivera), quien también trabaja en un gimnasio, tampoco puede laborar como instructor porque todo está cerrado”. 

Según Avilés, hasta el momento en que se realizó esta entrevista, Stein lleva un mes y dos semanas sin trabajar. Y es que, la mayor incidencia que la crisis sanitaria del COVID-19 está teniendo sobre los músicos independientes es la falta de presentaciones en bares, pues estos fueron los primeros en cerrar al ser decretada la cuarentena.

“El día que se decretó la cuarentena yo tenía una presentación. Fue un sábado. La semana siguiente a ese sábado teníamos un show el miércoles, dos el jueves, el viernes otros dos eventos y el sábado también dos. Solo esa semana perdimos mucho dinero”, nos explica el vocalista de Stein. 

Para los miembros de Stein, uno de sus más grandes temores es que la crisis no termine cuando se controle el virus y se levante la cuarentena. El gran temor de ellos es que, siendo los bares y restaurantes sus mayores clientes, que en su mayoría son micro y medianos empresarios, estos no tendrán el capital para mantener a todos los empleados fijos y deban reducir costos, siendo uno de estos la música en vivo. 

La estrategia a corto plazo que han pensado como banda es el entablar conversaciones con los empresarios que administran esos bares, hacerlos comprender que están en la misma situación que ellos y es importante apoyarse. Tras la pandemia, el público sufrirá una psicosis por contagiarse, obligándolos de alguna forma a mantener el distanciamiento social. El entretenimiento puede ser clave para atraer al público a sus establecimientos. 

“Una de las soluciones a corto plazo que se nos ha ocurrido a nosotros como banda, es la de bajar nuestros costos, nuestros honorarios, para ayudarle al sector restaurantero. Obviamente eso nos afecta porque no estaríamos cobrando los viáticos, sonido, transporte o mantenimiento de nuestros instrumentos. Solo cobraríamos los honorarios por músico. Si antes, en un evento, ganábamos 65 dólares por músico, ahora nos tocará cobrar 40 dólares o incluso menos. Pero se trata de ayudarles para que sigan teniendo entretenimiento en sus bares y no dejen de contratar música”, explicó Marcelo Avilés. 

La anterior es una solución que implementarían mientras el sector restaurantero se estabilice. Además de ser, muy probablemente, la opción que todas las bandas independiente como Stein realizarán para volver a trabajar de la música cuando la cuarentena termine. Para Marcelo Avilés, será hasta febrero o marzo del 2021 que las cosas podrán volver a estabilizarse. 

Esta crisis no solo afecta a nivel económico a la agrupación. Stein, a pesar de ser conocida como una banda de covers, antes de la pandemia se encontraba trabajando en la grabación de música original. Meses atrás, habían cotizado el alquiler de los estudios de grabación. Y aunque ya se habían decidido por un estudio en particular, son conscientes que cuando termine la actual crisis sanitaria tendrán que postergar sus proyectos musicales por ya no contar con el dinero que tenían presupuestado para grabar. 

Aunque muchos artistas se quejen de la falta de apoyo gubernamental, Marcelo Avilés no cree que todo sea culpa del gobierno. Reconoce que muchos artistas huyen de las plataformas gubernamentales porque en el pasado nunca se les dio apoyo. Sin embargo, él no pierde la esperanza que las cosas puedan cambiar. 

“Yo creo que también es falta de interés por parte de los artistas de buscar el apoyo. A veces es una dejadez por parte nuestra de no acercarnos a las entidades a pedir la ayuda”, opina Marcelo. “Ahorita en esta emergencia no se ha visto, salvo por un par de compañeros, un apoyo por parte de nadie. Gracias a Dios, los miembros de Stein, todavía no estamos en el punto de morirnos de hambre. Por lo que siento que si la ayuda que el gobierno puede darme a mí, le sirve más a otra persona, estamos bien. Porque hay gente que no tiene para comer”, agregó.          

Según Marcelo, ahora que la crisis es un hecho, recomienda al Ministerio de Cultura que para apoyar a los artistas nacionales debería comenzar realizando un censo. Hacer un llamado a todos los artistas independientes para inscribirse en alguna base de datos. Partiendo de esa base, el gobierno pueda estudiar las distintas necesidades de cada quien, pues no todos los artistas tendrán las mismas necesidades. 

“En mi caso personal, de solicitarles ayuda, yo se las pediría para grabar mis canciones. Lo demás corre por cuenta mía. Sin embargo, sé de otros artistas, otros cantantes, que les ha tocado vender sus instrumentos y equipos de sonido para tener qué comer durante esta pandemia, para ir a los supermercados. Ellos obviamente necesitarán otro tipo de ayuda. Para eso sería el censo. Para ver cómo pueden ayudar a cada artista”, reflexionó el vocalista de Stein. 

Lo cierto es que, además de las dificultades que muchos músicos tendrán para subsistir después de la pandemia, también tendrán dificultades para seguir produciendo su obra. Es por eso que, Marcelo, propone a las entidades culturales del país, algunas formas para ayudar a los artistas a seguir creando.

“Yo creo que así como se han alquilado hoteles para la gente que está en cuarentena, creo que el gobierno podría perfectamente aportar, entre un 50% o 70%, en los costos de un estudio de grabación, por ejemplo. Claro, cuando ya salgamos de la crisis sanitaria. Así cada músico podría llevarle al Ministerio sus propuestas de proyectos y ellos ayudarnos con una retribución. Tal vez no para que lo hagan en el momento. Yo sé que a veces es difícil confiar en el salvadoreño, pero si uno lleva las facturas de los costos de su producción, tal vez así sea más fácil esa retribución”. 

Salas vacías (II): Pamela Robin (Música y cine) 

*Felipe A. García (San Salvador, 1991) ha publicado las novelas “Hard Rock” y “Diario mortuorio” con la Editorial Los Sin Pisto (2018). Es comediante de Stand Up en el grupo Comedia ES.

 

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