Categoría: Jorge Mercado

Las transformaciones de la bruja

Presentamos el 5to y último cuento del Especial de Halloween 2019 en Revista Café irlandés. Un relato de Jorge Mercado, autor de otros cuentos como “Réquiem de los domingos”, “Por donde caminan los ciegos”, “Sopa de letras”, entre otros. Todos ellos publicados en Revista Café irlandés.   Sigue leyendo “Las transformaciones de la bruja”

Réquiem de los domingos

Maridaje recomendado: Agua del leteo 

Por: Jorge Mercado*

Alma tiene un perro que está muerto pero que aún ladra por las noches. El perro murió de rabia en la habitación contigua a la cocina y no deja de ladrar allí todas las lunas a pesar de haber sido enterrado bajo el árbol del patio trasero. Alma todas las noches antes de irse a la cama le lleva un filete que roba del supermercado en que trabaja. Por las mañanas el filete ya no está pero sí está el olor de siempre que el perro sigue conservando después de muerto. Sigue leyendo “Réquiem de los domingos”

Día de invierno

Maridaje recomendado: Lluvia ácida

Por: Jorge Mercado* 

El teléfono suena insistente. Me parece extraño porque, aparte de tener poco tiempo de haberme mudado al vecindario y de haber contratado el servicio telefónico, aún no comparto mi número con nadie. Debe tratarse de una de esas llamada de rutina que las empresas suelen hacer por protocolo, para comprobar la funcionalidad de sus aparatos y de paso vender algún servicio extra. Sigue leyendo “Día de invierno”

Sopa de letras

Maridaje recomendado: Chocolate con leche

Por: Jorge Mercado*

A Felipe

Me tomó por sorpresa porque mi hijo siempre había sido un niño sano. Nunca nos dio ningún problema a mi esposa ni a mí, ni siquiera en los primeros meses de vida. Tampoco era de los que despertaban llorando a la media noche, como suelen hacer esos bebés que terminan por hartar a todo el mundo y que desde entonces comienzan a sembrar ese rencor que hace que sus padres, como venganza, les den  patadas en el culo a medida van creciendo. Mi hijo, en cambio, despertaba de madrugada y carcajeándose. Eran tan hilarantes las risotadas que pegaba que nosotros en vez de enfadarnos terminábamos uniéndonos al jolgorio. Sigue leyendo “Sopa de letras”

Por donde caminan los ciegos

Maridaje recomendado: Líquido -acuoso y amarillento- secretado por los riñones que se libera a través del proceso de micción

Por: Jorge Mercado*

El mendigo doblaba la esquina cuando se le cayó el único pedazo de músculo que recubría su fémur. Se ha inclinado a recogerlo y lo ha ajustado de nuevo a su hueso. Lleva una semana tratando de encontrarse entre la basura. Este día no ha tenido mucha suerte, ya comenzaba a considerar dejarlo para mañana hasta que advirtió, en una ventana al otro lado de la calle, en la esquina que acaba de doblar, tendido en un alambre junto a ropa interior de mujer, su intestino delgado. Se siente tranquilizado. La gente ya comenzaba a dirigirle miradas de reprobación por andar en su estómago abierto nada más el intestino grueso, que lo encontró hace tres días en un puente de la ciudad. Sigue leyendo “Por donde caminan los ciegos”

Cerdos ejemplares

Maridaje recomendado: Limonada en las rocas

Por: Jorge Mercado*

Hoy no es nadie quien no protesta, quien no es víctima, quien no se considera injuriado por cualquier cosa, quien no pertenece a una minoría o colectivo oprimidos. Los tontos de nuestra época se caracterizan por su susceptibilidad extrema, por su pusilanimidad, por su piel tan fina que todo los hiere.
Javier Marías

Dicen los iniciados en las ciencias pastoriles que si una Ovis orientalis aries u oveja doméstica se lanza de un risco, las demás del rebaño la siguen sin pararse a pensar en si la decisión resultará provechosa o no, si la acción de lanzarse al vacío lleva razón o es un acto sin sentido que traerá perjuicios a sí misma o a sus seres queridos o a sus seres odiados. Sigue leyendo “Cerdos ejemplares”

Morir en llamas

Maridaje recomendado: Gasolina

Por: Jorge Mercado*

No sabíamos qué hacer con el cadáver. Mi hermano y yo no esperábamos que las cosas terminaran de ese modo. Ninguno de los dos era asesino profesional y no concebíamos la forma adecuada para deshacernos del cuerpo, pero debíamos hacerlo rápido porque nuestros padres y los padres de la muerta pronto estarían de vuelta en casa. Sigue leyendo “Morir en llamas”