Etiqueta: Literatura salvadoreña

Viejos vicios

Maridaje recomendado: Whisky

Por: Felipe A. García**

A Jorge

¡Típico! Estás con ganas de estudiar y con tu matutina taza de café, cuando entra tu abuela con sus amigos, gritando y echándose unas rayas*. El problema no es tanto el ruido ni que a su edad se esté drogando, el problema es que se pone a criticarte por no disfrutar la vida como ella. “Es que vos, guapo, no sabés lo que te estás perdiendo. Aprendé a relajarte, a divertirte. No seás siempre tan aburrido”, te dice mientras salpica saliva y tequila sobre tus libros. Seguir leyendo «Viejos vicios»

Escritores fantasmas

Maridaje recomendado: Café

Por: Felipe A. García

Hay quienes creen que en la literatura salvadoreña, actualmente, existe un hueco literario. Que después de la generación de autores como Horacio Castellanos Moya, Claudia Hernández, Jacinta Escudos, Mauricio Orellana Suárez, entre otros, ningún nuevo escritor ha surgido para hablarnos de las décadas posteriores a los Acuerdos de Paz. Esta creencia es falsa. Y es que aunque nadie los conozca todavía, no significa que no existan autores nóveles en El Salvador. Seguir leyendo «Escritores fantasmas»

Taller de horror

Maridaje recomendado: Café

Por: Felipe A. García

Desde el pasado mes de agosto, el Centro Cultural de España en El Salvador (CCESV) ha sido escenario del taller «El horror en la literatura», impartido por la escritora salvadoreña Jacinta Escudos. El taller, que tiene como objetivo brindar a autores nóveles las herramientas para construir horror en sus textos, así como los elementos necesarios para que fanáticos del género puedan hacer una lectura crítica tanto de obras literarias como cinematográficas, es un espacio de discusión y formación como pocos existen en el país. Seguir leyendo «Taller de horror»

Día perdido

Maridaje  recomendado: Whisky (o Alka-Seltzer)

Por: Felipe A. García

“En la profunda noche oscura del alma las licorerías y los bares están cerrados (…) El truco está en aquietar la respiración y el pulso. Mantener la calma en la medida de lo posible hasta que consigas una botella”.
Lucia Berlin; “Manual para mujeres de la limpieza”

Negro. Quiere que el interior de sus párpados sea de color negro, no ese color naranja que poco a poco va adquiriendo por culpa de la luz que se está colando en su habitación y le golpea el rostro. Maldita la hora en que sólo llegó a acostarse en su cama y no se preocupó en cerrar la cortina de su ventana. Pero, ¿cómo iba a saber que amanecería así? Lo que es sorprendente, se lamenta, es que mientras se esfuerza por alcanzar el negro detrás de sus ojos, su memoria está totalmente en blanco. Piensa. Trata de pensar, más bien. Es como si intentara rebobinar una vieja videocasetera que a media película se queda trabada hasta imposibilitar los recuerdos. Seguir leyendo «Día perdido»