Maridaje recomendado: McFresco de carao
Por: Carlos González Portillo*
Ilustración: Guillermo Romero Vásquez
La instrucción era muy sencilla: traer a Billy con vida. Desde que lo recogieron en un diner a las afueras de Nuevo México, Billy no había parado de hablar con Susana. Traían un lero lero que cualquiera podría haber dicho que habían sido amigos de toda la vida. O amantes. Bo, en cambio, pasó con la jeta cerrada hasta que se incorporaron al desierto. Seguir leyendo «Cualquiera puede cavar un hoyo, pero no cualquiera puede llamarle casa»




