Etiqueta: Pedro Romero Irula

La divina providencia

Maridaje recomendado: Suero oral de farmacia

Por: Pedro Romero Irula*

“Let me be no nearer
in death’s dream kingdom”
T S Eliot

En un motel de Post-Sívar, el agente Uñas repasaba los detalles de su identidad falsa cuando escuchó el chillido de un halcón. Con un manotazo torpe, como de garrobo, Uñas arrojó los documentos. Los estudiaba desde meses atrás, cuando le comunicaron su misión en la ahora lejana Sensembra. No era tan distinta al anillo urbano de Post-Sívar, o a las afueras de la ciudad: barrancos y llanos repletos de edificaciones de lámina por donde se mueven sombras imprecisas. Sacó de su mochila una nueve milímetros (también llamada, según requieran las circunstancias, fierro o cuete). Sigue leyendo “La divina providencia”

Recuento de nuestros cuentos

Maridaje recomendado: Whisky (para celebrar)

Por: Revista Café irlandés

El 4 de diciembre del 2017, el blog “Café irlandés” se transformó en revista gracias a la publicación del cuento “Los días de sed” de Jorge Mercado. Desde entonces, nos enorgullece contarles que hemos publicado un total de 21 cuentos de 12 diferentes escritores de la literatura salvadoreña. Sigue leyendo “Recuento de nuestros cuentos”

Aquí viene la tiniebla

Maridaje recomendado:  Troika diluido con fresco en polvo Tang

Por: Pedro Romero Irula* 

I

—Kilómetro trece —observa el Zorro y escupe—. Verdugo, esto me da mala espina.

—Cerrá la ventana, loco —responde fastidiado el Verdugo—. Te ponés mal y el viento me acaba el cigarro. Sigue leyendo “Aquí viene la tiniebla”

20 años de asco

Maridaje recomendado: Cerveza Regia

Por: Pedro Romero Irula*

En 1997, cuando la posguerra ya se revolcaba cuesta abajo en su predestinado fracaso, Horacio Castellanos Moya publicó El asco, un intenso monólogo sobre la vileza que es El Salvador. Esta puteada ejemplar tiene como premisa básica el monólogo de un salvadoreño naturalizado canadiense que debe regresar, veinte años después de su huida, a su país de origen por la muerte de su mamá, y su breve estadía actualiza y reafirma su repulsión hacia El Salvador. Edgardo Vega, que así se llama el narrador, arremete con la más divertida de las indignaciones contra los símbolos más evidentes de la cultura salvadoreña, tanto los más aborrecidos como los que son motivo de orgullo para muchos. Como es natural, la novela provocó elogios y condenas, sobre todo condenas, que pronto evolucionaron, al parecer, en amenazas de muerte a Castellanos Moya, quien se exilió del país y procedió a convertirse en un novelista notable. Sigue leyendo “20 años de asco”