Morir en llamas

Maridaje recomendado: Gasolina

Por: Jorge Mercado*

No sabíamos qué hacer con el cadáver. Mi hermano y yo no esperábamos que las cosas terminaran de ese modo. Ninguno de los dos era asesino profesional y no concebíamos la forma adecuada para deshacernos del cuerpo, pero debíamos hacerlo rápido porque nuestros padres y los padres de la muerta pronto estarían de vuelta en casa. Seguir leyendo «Morir en llamas»

Jardines

Maridaje recomendado:  Infusión de una pizca de polen junto a una cascarita de cielo, un poco de hilo de nubes, alas de un sueño agradable y el círculo más pequeño que crea la libélula en la superficie del agua

(Recomendación del autor)

Por: Luis Contreras*

Estoy acostado en la cama, con la misma postura que, hace tres horas, me dormí (en el lado izquierdo). Estiro la mano… nada. Es domingo: el peor día.

Me siento en la orilla y busco mis zapatos. No los encuentro. Veo el cenicero sobre la mesa. Lo paso cerca de mi nariz cuatro veces. Recojo mi pantalón, me lo pongo y voy a la cocina por ron con café. Carolina no está.

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20 años de asco

Maridaje recomendado: Cerveza Regia

Por: Pedro Romero Irula*

En 1997, cuando la posguerra ya se revolcaba cuesta abajo en su predestinado fracaso, Horacio Castellanos Moya publicó El asco, un intenso monólogo sobre la vileza que es El Salvador. Esta puteada ejemplar tiene como premisa básica el monólogo de un salvadoreño naturalizado canadiense que debe regresar, veinte años después de su huida, a su país de origen por la muerte de su mamá, y su breve estadía actualiza y reafirma su repulsión hacia El Salvador. Edgardo Vega, que así se llama el narrador, arremete con la más divertida de las indignaciones contra los símbolos más evidentes de la cultura salvadoreña, tanto los más aborrecidos como los que son motivo de orgullo para muchos. Como es natural, la novela provocó elogios y condenas, sobre todo condenas, que pronto evolucionaron, al parecer, en amenazas de muerte a Castellanos Moya, quien se exilió del país y procedió a convertirse en un novelista notable. Seguir leyendo «20 años de asco»

Los días de sed

Maridaje recomendado: Agua o sangre 

(Recomendación del autor)

Por: Jorge Mercado

Los encapuchados nos dejaron encerradas en ese lugar, caluroso e insoportable, oscuro y frustrante. Regresábamos caminando a casa después del concierto al que habíamos asistido. Virginia fue la primera en perder la compostura cuando los hombres —vestidos con sotanas como las de los monjes y con sombras por rostros— nos secuestraron en un callejón oscuro de la ciudad, nos cubrieron la cabeza con bolsas de tela negra y nos metieron en esa cloaca desierta. Seguir leyendo «Los días de sed»

Para acabar con los libros del colegio

Maridaje recomendado: Café o whisky

Por: Felipe A. García

Jamás olvidaré cuando en primer grado me asignaron la lectura de Tierra de infancia de Claudia Lars. Tampoco olvidaré cuando, una tarde, mi madre me regañó por no haber leído el cuento sugerido por la profesora para el control de lectura. No lo olvidaré porque  me acusó de haragán, sin darme el beneficio de la duda si el texto era de mi agrado. A ella lo único que le interesaba era que saliera bien en el examen; si me gustaba o no el cuento, no era su problema. Ese regaño consiguió que yo odiara el libro. Hasta la fecha, 18 años después, sigo resentido con esa obra a tal punto de negarme a darle una segunda oportunidad. Porque, con todo el respeto que merece la obra de Lars, el libro me trae malos recuerdos. Seguir leyendo «Para acabar con los libros del colegio»