Etiqueta: Narrativa

Aquí viene la tiniebla

Maridaje recomendado:  Troika diluido con fresco en polvo Tang

Por: Pedro Romero Irula* 

I

—Kilómetro trece —observa el Zorro y escupe—. Verdugo, esto me da mala espina.

—Cerrá la ventana, loco —responde fastidiado el Verdugo—. Te ponés mal y el viento me acaba el cigarro. Seguir leyendo «Aquí viene la tiniebla»

Inquilino

Maridaje recomendado: Ron

Por: Balmore Azúcar*

Ilustración: Luis Serrano

La voz surgió del silencio. Y si no, de dónde, o por qué o cómo”, se preguntaba. Intentó evadirla cambiando de apartamentos, pero no le funcionó. No aún, o sí. Desconozco su paradero. Supe de él por última vez cuando me llamó desde Renderos, ese edificio baratón, pero decente. Como si tal cosa fuese posible en esta ciudad. En todo ese tiempo la voz lo desquició. No era cualquier voz, sino una de demonio de los que abundan por todas partes. Si no le pregunté s fue por mi mala suerte; no vaya a ser que yo también encuentre a uno o uno de esos me encuentre a mí. Seguir leyendo «Inquilino»

Hilos

Maridaje recomendado:  Café

Por: Kelly Iraheta*

Foto de portada: Premonición (1953), Remedios Varo (1908 – 1963)

“Que todos provenimos de una rueca, todos somos hilos que se enrollan en la vida de alguien más”, vaya tontera. Las abuelas dicen cualquier cosa para que una se sienta confortada en esta vida miserable. No le creí entonces, no le creí… hasta ayer. Vivía con mi abuela porque ya estaba harta de la ciudad y de la gente con sus sacos negros, sus prisas y sus maletines atascados de papeles y frustraciones. La ciudad me empujó lejos. Seguir leyendo «Hilos»

La bailarina

Maridaje recomendado: Pacamara en Chemex

Por: Daniel Olmedo* 

Foto de portada: Zdzisław Beksiński, Untitled, ca.1969,

Muzeum of Beksiński in Sanok, Poland

Nunca le interesó el arte. Entró al museo por obligación turística. Recorrió con indiferencia sus pasillos, hasta que llegó a la estancia de aquellas pinturas. Los retratos le parecieron curiosos. De vez en cuando se detenía frente a algún cuadro, leía la información del cartel, pero inmediatamente lo olvidaba. Así se pasó la tarde, hasta que la vio. Seguir leyendo «La bailarina»

Buenas personas

Maridaje recomendado:  Vodka Rachmaninoff triple y seco

Por: Luis Contreras*

Recuerdo que el primer pensamiento que tuve al apreciar a mi abuela paterna fue el de un monstruo al que podía ver más de trece veces todos los días y todavía seguir asustado. También recuerdo que, después de ese pensamiento y percatarme de que a mi alrededor no había nadie cerca para escuchar, susurré: pobre de sus papás que tuvieron una hija monstruo; y, después: pobre de mi padre que tiene una mamá monstruo. Esas frases se quedaron conmigo con el paso del tiempo, hasta anteayer. Seguir leyendo «Buenas personas»